Los Gobiernos del Principado de Asturias, Aragón, Castilla-La Mancha y Castilla y León firman un manifiesto de apoyo al decreto de ayudas al carbón
5 de noviembre de 2010
El Consejero de Industria y Empleo, Graciano Torre González, firmó esta mañana en Valladolid un manifiesto de apoyo al decreto de ayudas al carbón que han rubricado también sus homónimos de los Gobiernos de Aragón, Castilla-La Mancha y Castilla y León. El documento también está firmado por el Gobierno de Andalucía, Carbunión y la patronal minera alemana Gesamtverband Steinkohle, que no han podido estar presentes hoy en el acto de firma por razones de agenda.
El manifiesto se hará llegar al Consejo de Ministros de la Unión Europea que, a partir del martes de la próxima semana, 9 de noviembre, comenzará los trabajos para decidir sobre el nuevo reglamento de ayudas al carbón.
Los firmantes recuerdan en el documento que “el Libro Verde ‘Hacia una estrategia europea para la seguridad en el suministro de energía’, de 29 de noviembre de 2000, sentó las bases para que el acceso a las reservas de carbón pasase a ser una política fundamental de la Unión Europea” e indica que “cabría prever el mantenimiento de unas capacidades mínimas de producción carbonera previendo medidas sociales adecuadas. Esto garantizaría el mantenimiento del equipamiento y, por tanto, la continuidad y el buen funcionamiento de las minas seleccionadas. Así, podría mantenerse la posición privilegiada de la tecnología europea en materia de extracción y combustión limpia del carbón”.
Asimismo, argumentan que la Directiva 2009/72/CE, que sustituye a la Directiva 2003/54/CE, sobre normas comunes para el mercado interior de la electricidad, en su artículo 15.4, y la Ley española del sector eléctrico, en su artículo 25, permiten, por razones de seguridad de suministro, establecer la preferencia de las centrales de generación que utilicen fuentes de combustión de energía primaria autóctonas siempre que no se supere en términos anuales el 15% de la cantidad total de energía primaria necesaria para producir la electricidad que se consuma en cada Estado miembro.
Además de citar otros documentos comunitarios, el manifiesto destaca la importancia socioeconómica de la industria del carbón para las cuencas mineras y la dependencia energética exterior de España (81,7%), de Alemania (73%) y de Europa (hoy 58%, previsto 75% en 25 años); aspecto éste que justifica la necesidad de mantener una actividad minera mínima que garantice el acceso a reservas en caso de desabastecimiento. Una garantía que el reglamento europeo sobre ayudas estatales a la industria del carbón para el período 2003-2010 ponía en riesgo si desaparecían “todas las explotaciones carboníferas de la Unión Europea a corto plazo”.
Al mismo tiempo, el carbón autóctono, debido a la menor fluctuación de su precio, ha actuado como moderador de los precios del mercado eléctrico en España y en Alemania en los últimos años. Y la posición internacional de liderazgo de la Unión Europea en la minería del carbón y la tecnología desarrollada sólo pueden mantenerse a través de su propio desarrollo y demostración de base, dando un valor añadido y contribuyendo a la creación de empleo en Europa.
En el marco del apoyo europeo a la generación limpia con carbón, se están desarrollando importantes investigaciones e inversiones destinadas a emisiones cero antes de 2020. En este marco, destaca la selección del proyecto conjunto entre Endesa, Fundación Ciudad de la Energía y Foster Wheeler como uno de los que cuentan con apoyo europeo, cifrado en 180 millones de euros, destinado al desarrollo precomercial de las tecnologías de generación y captura que deberán ponerse en marcha a escala industrial en Compostilla en 2015, y a la investigación del almacenamiento geológico profundo que permitirá confinar el CO2 capturado.
Así mismo, hay otros proyectos con tecnologías alternativas de captura en curso, como el de Hunosa en La Pereda (Asturias) y el de Elcogás en Puertollano (Castilla-La Mancha). Además, el Estado español se ha reservado once emplazamientos de distintas superficies por toda la geografía peninsular como futuros emplazamientos para almacenar a más de 1.000 metros de profundidad las emisiones de dióxido de carbono de centrales térmicas y otras industrias emisoras. En Aragón, Endesa Generación está llevando a cabo una intensa investigación geológica encaminada a determinar la aptitud del subsuelo profundo para almacenar CO2 en condiciones seguras.
En base a esto, los gobiernos firmantes del manifiesto exponen que la nueva regulación para las ayudas específicas a la industria del carbón que se implemente a partir del 1 de enero de 2011 debe recoger todos los tipos de ayudas vigentes en la actualidad sin condicionarlas al contexto de un plan de cierre. Por ello, proponen que los Estados puedan otorgar tanto ayudas al funcionamiento en el contexto de un plan de acceso a reservas con una vigencia superior a diez años, como ayudas para apoyar desde el punto de vista social y regional el proceso de adaptación requerido en el contexto de un plan de cierre.
Y en tanto se logra el consenso necesario para aprobar dicha regulación, el documento pide que se prorrogue el actual Reglamento.
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